lunes, febrero 26, 2007

Varios

Una vez un rey hizo una fiesta. A la que acudieron las princesas más hermosas del reino. Un soldado que hacía guardia, vió pasar a la hija del rey y se enamoró de inmediato.
Pero... Qué podía hacer un simple soldado en comparación con la hija del rey?. Bueh... un día logró hablar con ella y lo único que le dijo fué que no podía vivir sin estar a su lado.

La princesa quedó tan impresionada con con su fuerte sentimiento que le respondió: Si puedes esperar cien días y cien noches bajo mi balcón al final seré tuya.

De inmediato el soldado se fué allí y la espero... un día y dos días y diez! y luego veinte!!.

Y cada noche la princesa lo observaba desde su ventana, pero él no se movía jamás. Con la lluvia, el viento o la nieve él siempre estaba allí, las palomas se le cagaban encima y las abejas se lo comían vivo.
Pero él no se movía.

Después de 90 días estaba MUY delgado, pálido, al pobre le escapaban las lágrimas de los ojos sin poder contenerlas, ya no le quedaban fuerzas ni para dormir.

Mientras la princesa seguía observandolo... al llegar la noche 99 el soldado se puso de pie. Tomó la silla y se fué.

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Otro aporte de Cateno :: 19:34 :: 3 Comentarios

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